Restaurante con servicio de aparcacoches en el que no saben servir un vermú

Dicho por esteban el 4 de Dec de 2007

El título podría ser más largo, pero para eso está esta parte del post. No se muy bien qué ocurre en los restaurantes últimamente, pero el servicio ha degenerado un poco con respecto a lo que yo creía que sería, sobre todo en restaurantes con cierto nombre (que se autoimponen, o que han cogido con el tiempo y el buen hacer). Este sábado pasado, quedamos seis amigos para comer en un sitio que por el lugar y el nombre, y el “cuento” que le ponen a la hora de atenderte en la puerta, tenía buena pinta.

Todo lo que presumía en el recibidor se esfumó en cuanto le pedimos a la camarera “dos cañas y tres vermús” de aperitivo. Ya me sorprendió que me preguntase blanco o rojo, pero bueno, es que también se toma blanco, al menos hay quien lo toma. Lo malo fue cuando trae unos vasos de antes de la guerra (de la de reconquista, me refiero) con cinco hielos (…) y nos echa un chorro de Martini rojo… Yo le dije, hombre, un poquito de limón tendrás, ¿no?. Sorprendida, dijo que si, y nos trajo unas rodajas, que puso a posteriori de echar el martini. De si queríamos un chorritín de ginebra (gotas), ni soñarlo.

Eso si, no saben poner un vermú, pero te cobran un euro por cabeza y cubierto. Son ganas de cagarla (para mi) cuando por un trozo de carne que no es nada del otro mundo te cobran un dineral. Ah, bueno, y como comentábamos en la comida, a las camareras no les venian mal cursos de “Aprenda a sonreír en público, en menos de 15 días”. Las cartas nos las repartió como si de la Bruja Lola se tratase.

  1. Q dice:

    Totalmente de acuerdo. Para mi el principal problema en España radica en que se ha perdido la atención al cliente. Creo que sería muy buena idea hacer como en otros países donde los camareros ganan muy poco y luego trincan hasta un 10% de propinas, con lo que se ven obligados a realizar una buena atención al cliente.

  2. Edu dice:

    Tio, que para comer a gusto ya sabes a donde hay que ir… quizas los de aqui malamente un cursillo de hostelería tengan pero a precio y ración todos salimos contentos.

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