Descubriendo la ley de Pareto
La ley de Pareto (inglés, aqui en español) es una vieja conocida de muchos de nosotros, pero se me hace curioso encontrarla cada vez más, en particular cuando se habla de administración del tiempo. Normalmente, todos tenemos una serie de tareas diarias y semanales que podemos clasificar sin mucho esfuerzo dependiendo de la importancia que tengan, y de lo urgentes que sean.
La cuestión es dedicar un esfuerzo de planificación a aquéllas tareas que tienen importancia, pero que no hacemos habitualmente porque no son urgentes (y son habitualmente aburridas), para que los problemas más acuciantes se reduzcan en tiempo de dedicación, y también en número (pues con la planificación evitaremos que algunas de las tareas se conviertan en urgentes, o pasen directamente a ser crisis).
Es ahí cuando se cumplirá que el 20% de las actividades (las urgentes y de importancia, una vez reducidas al mínimo gracias a una planificación bien hecha), darán lugar al 80% del rendimiento. O, en otras palabras, trabajar con anticipación para evitar problemas y agobios. Tomo nota, y sigo leyendo el libro.
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