Hamilton, esta vez no…

Es la imagen del fin de semana, y la imagen de la temporada. En ella se pueden ver varias cosas: la humillación y la justicia son las que más destacan para mi. Humillación porque para cualquier piloto, por mucho que diga, debe ser bochornoso quedarse parado, sin haber tocado las protecciones, sin haber tenido colisión, en una puzolana tan pequeña, a tan pocos metros de la entrada de boxes.
Justicia, porque al menos por una vez, se da una oportunidad, a quien defiende el título y a quien intenta el primer asalto a base de trabajo, para poder luchar con dignidad antes de que el título de campeón del mundo se venda a una persona señalada.
Y otra cosa, esto que ha pasado en Shanghai confirma que hay mucho bocazas en la calle, mucho anti alonsista porque sí, y no me creo que la gente al ver la carrera no haya tenido ganas de levantarse del sofá cuando pasó lo que pasó, o de gritarle algo a la tele, o que no se les haya venido a la cabeza, por lo menos, un potente ¡TOMA! (con lo que siga a gusto del consumidor).
Queda aún algo de Fórmula Uno por ahí.

