Hace unas semanas, en la presentación de lo nuevo del BBVA, pude hacerme con ejemplar de Blogbook gracias a Antonio y le he echado un vistazo bueno. No lo he leido entero, y seguramente habrá capítulos que no llegue a leer porque en realidad no me interesa mucho su temática. Al menos, dándoles un voto de interés, quedarán para el final.
En general es un libro que plantea muy buenos temas, buscar empleo en el siglo XXI, nanoblogging, los blogs y las redes sociales, blogs y empresas, en general, todo muy 2.0 y muy blog, muy interesante. Pero no voy a hablar de las interioridades del libro, que supongo que se han comentado más por otros sitios, y demás. Quería hablar de algo que le falta, por lo menos para mi. Le ha faltado, en más casos de los que me imaginaba, un repaso para quitar faltas de ortografía e incluso fallos de redacción, muletillas, etc. Ya se que soy muy crítico, pero… si ya verlo en la pantalla me llama la atención, en libro impreso mucho más, porque sinceramente creo que por mucho 2.0 que haya, mucho blog, inmediatez de la comunicación y demás, hay cosas básicas en las que uno no debe dejar de fijarse por mucho tiempo que pase, o por muy “cibernético” (palabra que está en mi lista de palabras odiadas pa’ los restos) que uno sea.
Que en el blog personal nos expresemos de una manera más relajada, que nos permitamos licencias, o que simple y llanamente, escribamos con poco respeto por el lenguaje y las formas (que puede pasar), que cometamos faltas de ortografía (aunque yo personalmente hay alguna que no tolero…)… lo puedo entender. Pero oiga, si va a publicar algo en papel, aunque sólo lo vaya a hacer una vez, repase su texto, limpie las faltas de ortografía, compruebe su redacción, piense si los textos son coherentes, si se cae en la muletilla, busque sinónimos,…
En definitiva, que trabajar un texto para que sea presentable es tan importante, (¡o más! ahora tu audiencia potencial es exponencialmente mayor) hoy como ayer, y a lo mejor soy yo el raro, pero haber leido ciertos pasajes ha sido una desilusión bastante grande para mi, no por el contenido si no por la forma, la redacción, la ortografía.
Ahí queda eso, no se si será transcendental, o será un grano de arena en un desierto. Yo creo en la importancia de cuidar las formas siempre, no sólo en papel, y como siempre, no digo que yo esté libre de cometer errores, pero jamás enviaría un artículo a un “publicable” sin haber dedicado más tiempo a la revisión del texto que a la revisión del mismo. Por cierto, mis notas en el blog, nunca las repaso.
Es un poco violento para mi señalar las faltas, así que no lo haré. Pero insisto en que debería cuidarse más temas como este.