¡Irresponsable!
Es la protesta del día. Y mira que me fastidia retomar con un tema así la actividad del blog después de un periodo de mucho movimiento para mi. Todos los que conocéis los blogs sabéis qué son y qué es lo que nos motiva a escribir. Bueno, no todos. Con la “profesionalización” de los blogs (¿o debería decir semi…?), personalmente por mi experiencia veo al menos tres tipos de bloggers en cuanto a actitud, a muy grandes rasgos, y sin que pretenda englobar a todos los que escriben blogs:
- El vocacional: el el mejor blogger, el que yo personalmente busco, o mejor dicho cuando lo veo lo reconozco y reconozco el valor que aporta. Es el blogger que escribiría gratis, de hecho, son los bloggers que empezaron en las redes de blogs, un día, sin cobrar, sin más que la promesa de que un día esto sería rentable, pero que daban cada mes lo mejor de sí mismos por transmitir una pasión a unos pocos desconocidos que leían aquéllo tan “nuevo” que era un blog. Hoy estos bloggers vocacionales tienen nombres y apellidos y son los más conocidos y los más respetados. Tienen personalidad, cobran lo que se merecen por un trabajo espectacular, y me juego un pie a que muchas cosas las hacen más por amor al arte, que por dinero. Personalmente, aprendo mucho de ellos.
- El profesional, o currante: muy respetable, y proviniente de, para mi, dos fuentes. Primero, hay parte de los blgogers vocacionales que han hecho de ello su profesión. Estos bloggers que se han profesionalizado siguen manteniendo su personalidad, siguen elaborando contenidos en la linea inicial, la de transmitir a los demás aquéllo que les apasiona, pero además se acoplan a cierto marco profesional, con objetivos, directrices, etc. Y siguen siendo los mejores
La segunda vertiente es aquélla persona que entra en el mundo de blogs comerciales con aptitudes, pero sin experiencia. Son personas que aprenden con muchas ganas, que a lo mejor les falta naturalidad, pero que poco a poco se sueltan y son capaces de hacerlo muy, pero que muy bien. Tengo muchos ejemplos que poner, con nombre y apellidos, pero evidentemente, no voy a hacerlo porque no se trata de eso. Además de todo lo dicho, son personas que cumplen objetivos y son un pilar importante, por descontado. Es otro grupo del que aprendo habitualmente. - El perdido: este tipo de “blogger” es alguien que conoce los blogs porque los lee, sabe que se puede ganar un dinerillo, y se mete al lío. Prometer, prometen mucho. Empuje al principio, tienen a toneladas. Cobrar, se interesan desde el primer día por el dinero, cuando y cuanto se cobra, y hacen en privado la cuenta de la lechera para emocionarse con los ingresos que tendrán si hacen “tanto”. A la hora de la verdad desaparecen antes de empezar, no tienen la decencia de responder a los correos electrónicos, ni de asumir su responsabilidad, ni tan siquiera de responder por simple y llana educación. De estos hay cada vez más, y en más aspectos de la vida, como contaba Julio Alonso hace un tiempo, o en otros casos aún más flagrantes que no comentaré aquí por celo profesional. Por suerte también tengo nombres y apellidos de cada caso.
También entran aquí los que dicen “yo por menos de X no escribo”, sin saber a ciencia cierta los ingresos y el presupuesto disponible, y además, sin proporcionar elementos de juicio para conocer sus dotes al teclado…
Como sospecharéis bien, el título del post va para el perdido. Es una pena, porque lo más fácil y barato del mundo es quedar bien siempre. Y puede ser en ocasiones dificil hacerlo, pero hay que esforzarse. Yo mismo fallo en ocasiones, pero intento con todas mis fuerzas no hacerlo, y en el terreno profesional, hay menos permisividad que en el terreno personal. Una vez alguien me dijo que, hiciera lo que hiciera, nunca cerrase puertas a golpes. Me lo ha repetido más gente, pero quién me lo dijo una vez, en privado, cuando yo iba a tirar la toalla y mandarlo todo a… freís puñetas, fue un camarero, de la heladería de Vigo donde yo trabajaba los veranos para pagarme la carrera y más cosas, hará ya unos 10 ó 12 años…
Me parece que yo también puedo comentar esto aquí, para que lo aproveche quien quiera. Si no quieres, o no puedes hacer algo, dilo, eso es un gran punto a favor.
Llevo días guardándome mi opinión, más que nada hasta poder tener un rato y escribir mis cuitas aquí. El tal Rodolfo Chikilicuatre va a representar a España en Eurovisión, esto es evidentemente algo que no es nuevo. El primer pensamiento que pasó por mi cabeza fue “¿Alguien esperaba algo diferente?”. Es un pensamiento que pasa por mi cabeza a menudo últimamente. En el país donde la envidia y el morbo son puntos importantes del curriculum del 95% de la población, qué iba a salir premiado, ¿un chaval al que le lavan el cerebro para convencerlo de que puede ser una estrella, o un payaso de la tele?
A lo largo de los días y semanas voy encontrándome con sucesos o con anécdotas que voy recopilando (subconscientemente, ¿o es inconscientemente?) y que cuando alcanzan la masa crítica hacen que quiera juntar unas cuantas cosas y hacer un post protesta. O reivindicativo. Estas cosas necesito repetírmelas de cuando en cuando para fijarlas muy bien, me parece crucial prestarle atención a lo que voy a comentar aquí abajo, y mañana en la segunda parte. Y como todo en mi, 